Las frondosas crecen por todo el planeta y pueden presentar enormes diferencias en cuanto tamaño, color, calidad, propiedades y sostenibilidad. Aquí nos centramos en tres aspectos clave que han contribuido a la extraordinaria reputación de la que disfrutan actualmente las maderas de frondosas estadounidenses.
Ningún otro país puede rivalizar con el éxito alcanzado por los Estados Unidos respecto a la sostenibilidad de sus bosques de frondosas. Gracias a la aplicación intensiva de las Mejores Prácticas de Gestión (Best Management Practices BMP), los bosques de frondosas estadounidenses no sólo constituyen un gran recurso de árboles sanos en pie, sino que también albergan una enorme diversidad de fauna salvaje, ríos y arroyos limpios y ofrecen grandes posibilidades de actividades de recreo. Desde finales del siglo XVIII hasta comienzos del siglo XX, los bosques del Este de los Estados Unidos fueron objeto de talas masivas con el fin, en un primer momento, de despejar terrenos para la agricultura y para la construcción de viviendas y, posteriormente, para la minería, para la construcción de vías para el ferrocarril y para otros usos industriales diversos. Durante los últimos 80 años, caracterizados por la mejora de la gestión forestal y la introducción de normativas estatales y federales, junto con un mayor conocimiento selvícola y el deseo de conservación de los bosques por parte de la opinión pública, se ha producido una espectacular recuperación de los recursos forestales de frondosas estadounidenses. De acuerdo, por ejemplo, con los datos del Servicio Forestal de los Estados Unidos, el volumen neto de madera de frondosas en pie aumentó de 184.090 millones de pies cúbicos en 1953 a casi 400.000 millones de pies cúbicos en 2007.
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Las frondosas estadounidenses ofrecen a los fabricantes de todo el mundo una variedad inigualable. Desde especies para muebles de gran calidad como el Nogal Negro, Liquidámbar, Cerezo Negro y Tulipwood hasta otras para suelos sometidos a uso intenso como el Roble Rojo y Blanco, el Pecan, el Fresno Blanco y el Arce Duro. En la Guía de Especies de AHEC se incluyen más de 20 especies comerciales. Además, otra ventaja para el fabricante es la disponibilidad tanto de madera maciza como de chapa de madera en la mayor parte de las especies, lo que asegura una buena continuidad y consistencia en cualquier proyecto.
El comercio de la madera de frondosas estadounidenses está regulado por un conjunto de Reglas para la Clasificación por Calidades aceptadas por toda la industria. La National Hardwood Lumber Association (NHLA) estableció estas Reglas hace más de 100 años y su aplicación proporciona estabilidad y consistencia al mercado. Independientemente de la región o el país en cuestión, de la especie o de las especificaciones “especiales” del cliente, estas Reglas proporcionan un marco y un lenguaje común para permitir, tanto al comprador como al vendedor, efectuar transacciones comerciales satisfactorias en todo momento.