Mesa de roble blanco estadounidense en un granero reformado, Reino Unido
La industria estadounidense de la madera de frondosas, cuyo origen se remonta a la llegada de los primeros colonos europeos, cuenta con una gran experiencia en la transformación de la madera de las frondosas nativas norteamericanas. La parte Este de los Estados Unidos estaba muy cubierta por bosques desde Maine, en el norte, hasta el Golfo de México en el sur, así como hacia el oeste hasta el valle del Mississippi. La cadena montañosa de los Apalaches, que se extiende por la parte central de los estados orientales, proporciona una gran variedad de zonas de crecimiento a diferentes altitudes, lo que explica la variedad de características de muchas especies. De hecho, EE.UU. tiene más especies de frondosas templadas que ninguna otra zona del mundo.
Las frondosas crecen por todo el mundo y pueden presentar enormes variaciones de tamaño, color, calidad, propiedades y sostenibilidad. Aquí nos centramos en tres aspectos clave que han contribuido a la extraordinaria reputación de la que disfrutan actualmente las maderas de frondosas estadounidenses.
Las frondosas estadounidenses pueden utilizarse para una amplia gama de aplicaciones y ofrecen una gran diversidad de colores y características. Algunas aplicaciones son: carpintería interior y exterior, fabricación de muebles y suelos.