La demanda de frondosas estadounidenses solicitando especies de alto valor decorativo ha supuesto un fuerte incentivo económico para los propietarios forestales que se sienten motivados para gestionar y conservar a largo plazo los bosques naturales de frondosas desalentando así su conversión a otros usos económicos como la agricultura o las plantaciones forestales de crecimiento rápido.
Las maderas de frondosas tienen su origen en bosques gestionados de forma natural, con una alta biodiversidad y resistencia tanto al fuego como a las plagas, a la vez que constituyen el hábitat para una gran variedad de especies. La Valoración RPA del 2000 indica que los bosques de frondosas están envejeciendo y que esta maduración está propiciando una mayor diversidad del ecosistema.
El aprovechamiento selectivo de ejemplares concretos o de pequeños rodales, es la forma usual de aprovechamiento en los bosques de frondosas estadounidenses. El aprovechamiento de frondosas de la misma clase diamétrica y de la misma edad sólo se realiza ocasionalmente y con objetivos específicos como por ejemplo abrir una zona del bosque al pastoreo.
La fertilidad de la tierra forestal y las favorables condiciones de crecimiento hacen de la regeneración natural la forma más efectiva para la renovación del bosque. A continuación del aprovechamiento, los nuevos árboles germinan con vigor a partir de las semillas esparcidas de forma natural o brotan de los tocones de los árboles apeados.
Los bosques de frondosas estadounidenses ofrecen mayor variedad de especies que cualquier otro recurso templado de frondosas. A diferencia de los bosques europeos o asiáticos, fuertemente dominados por el haya y el roble, los bosques estadounidenses pueden suministrar volúmenes comerciales en más de 20 especies de frondosas diferentes.
AHEC contribuye al mantenimiento de esta diversidad promocionando toda la amplia variedad de especies de frondosas sin centrarse únicamente en las especies de mayor valor comercial.
El estudio Seneca Creek de 2008 encargado por AHEC confirma que el riesgo de que la tala en los bosques de frondosas de los Estados Unidos pudiera afectar a la biodiversidad, es bajo.
El estudio incluye una evaluación completa sobre el riesgo de que las frondosas estadounidenses procedan de alguna de las cinco categorías de “fuentes inaceptables” que deben evitarse de acuerdo con la norma de Madera Controlada del FSC (FSC-STD-40-005) aplicable a la parte no certificada de los productos mixtos de FSC. Dos de estas “fuentes inaceptables” tienen una relevancia directa en lo relativo a la conservación de la diversidad. El estudio Seneca Creek indica que es bajo el riesgo de que se estén aprovechando frondosas estadounidenses en bosques en los que existan valores importantes desde el punto de vista de la conservación, amenazados por actividades de gestión. También es bajo el riesgo de que se estén efectuando aprovechamientos en bosques que se estén convirtiendo en plantaciones o en terrenos de uso no forestal.