Certificación
Con el objetivo de simplificar la conformidad de los clientes para con las iniciativas de construcción ecológica y las políticas de compra de madera en los principales mercados de exportación, AHEC y sus miembros fomentan activamente el desarrollo de un “grupo” independiente y de procedimientos de certificación de bosques “regionales” apropiados para propietarios forestales no industriales en los Estados Unidos.
Estos esfuerzos, que aún están es sus primeras etapas, son gestionados por el Consejo de Administración Forestal (Forest Stewardship Council, FSC ) y el Sistema de Cultivo de Árboles en América (American Tree Farm System, ATFS) que es parte de la red del Programa para el Reconocimiento de la Certificación Forestal (Program for Endorsement of Forest Certification, PEFC).
Los sistemas de certificación forestales como FSC y PEFC incluyen:
- Normas de gestión forestal: documentos que establecen los requisitos que debe cumplir el administrador forestal y contra los que se realizan las evaluaciones de certificación.
- Certificación: proceso para establecer si se han cumplido las normas.
- Acreditación: mecanismo para asegurar que las organizaciones que realizan la certificación son independientes y competentes en cuanto a lo profesional (a veces llamadas “certificadores certificados”).
- Mecanismo para control de reclamos: se incluye procedimientos para monitorear la cadena de custodia de los productos forestales desde áreas certificadas hacia puntos de venta y para el cumplimiento de reglas para las organizaciones que realizan reclamos en relación a la calidad de gestión forestal.
Hasta la fecha, estos sistemas fueron efectivos para certificar grandes operaciones forestales privadas e industriales. Han sido adaptadas a las necesidades de los pequeños propietarios forestales no industriales que dominan el suministro de madera de frondosas estadounidenses. Más del 90% de la madera de frondosas estadounidense es provista por terratenientes privados, en especial pequeñas familias de propietarios forestales que poseen menos de 10 hectáreas. Según las cifras dadas a conocer en la reunión de UNECE Timber Committee realizada en Ginebra en el año 2009, se estima que en la actualidad menos de 100.000 (1%) de pequeños propietarios forestales de los EE. UU. de un total de aproximadamente 10 millones son certificados por FSC o PEFC.
Hay varios obstáculos impuestos a la certificación forestal en el sector de madera de frondosas estadounidenses. Un obstáculo es la generación de suficiente soporte entre la gran y diversa existencia de pequeños propietarios forestales para brindar una producción adecuada de material certificado y facilitar la calificación de madera de frondosas estadounidenses. El nivel de concientización de certificación forestal entre los propietarios de bosques de madera de frondosas sigue siendo bajo. Según la encuesta National Woodland Owners Survey (NWOS), realizada como parte de Forest Service 2010 RPA Assessment, sólo 12% de los propietarios forestales de carácter familiar de EE. UU. saben lo que es la certificación forestal. Además es difícil alentar a pequeños propietarios a trabajar en conjunto para la certificación en grupo de un sector en donde hay poca o directamente no hay tradición de acción cooperativa.
Otro problema consiste en que el incentivo mercantil para la obtención de la certificación no tiene mucha fuerza entre los propietarios que no consideran la producción de madera como una de las razones principales de la propiedad de los terrenos y que puede afectar el aprovechamiento sólo una vez por generación. De acuerdo con la encuesta NWOS, sólo aproximadamente un 10% de los propietarios forestales de carácter familiar, que en conjunto representan el 30% del área forestal en manos de explotaciones familiares, identifican la producción de madera como una razón importante para poseer la propiedad de los terrenos forestales.
Además la fragmentación de propiedad forestal significa que puede ser difícil rastrear la madera desde bosques individuales hasta el punto de venta. Los operadores de madera de frondosas le compran a cientos de terratenientes diferentes cada año, en general en pequeñas cantidades. Una gran cantidad se vende a través de tratantes de madera que acumulan talas de diferentes fuentes. Esto hace que la cadena de rastreo de custodia para la certificación sea un desafío mayor.
A pesar de estos desafíos, el progreso se realiza para extender las prácticas de certificación a propietarios forestales no industriales en los Estados Unidos. Programas de grandes grupos administrados por agencias estaduales en Wisconsin, Indiana y Massachusetts recibieron certificados emitidos por FSC y/o ATFS. Los propietarios forestales que participan en los beneficios de la certificación grupal reciben beneficios de las significantes iniciativas impositivas estaduales. El desarrollo de programas similares en otros estados puede ser que dependa en gran medida de la voluntad de las autoridades estaduales de EE. UU. para renunciar a los ingresos impositivos en con el fin de certificación forestal.
La expansión de la certificación en el sector de madera de frondosas estadounidenses requerirá esfuerzos de coordinación de organizaciones de certificación, asociaciones de propietarios forestales, industrias y gobiernos industriales, locales, estaduales y nacionales para retirar los obstáculos restantes y brindar un incentivo apropiado para la participación de pequeños propietarios forestales no industriales. También existe la necesidad de soporte R&D en nuevos e innovadores procedimientos para la certificación redituable de propietarios forestales de carácter familiar.
