Clasificación
Los suelos de madera se clasifican según su apariencia. No existe una norma nacional o internacionalmente aceptada aplicable a todos los suelos de madera, semejante a las reglas de la NHLA para la madera aserrada por ello, las calidades y las normas de calidad tienden a ser fijadas por los productores basadas en los requerimientos del comprador.
De todas formas, existen normas sobre los suelos de madera a las que se adhieren grupos concretos de fabricantes. Por ejemplo, la National Oak Manufacturers Association (NOFMA), que representa la mayor parte de los principales productores estadounidenses de suelos de frondosas, publica y hace aplicar a sus asociados que producen tarima, las normas sobre suelos de madera de frondosas. Por otra parte, la mayor parte de los fabricantes de suelos macizos de frondosas asumen los principios básicos sobre los que se estructuran estas reglas. Las reglas de NOFMA, además de al roble, también se aplican a otras especies tales como el fresno, el nogal el arce, el hickory, el pecan, el haya y el abedul.
Las calidades de las tarimas de gran formato tienden a estar relacionadas con las calidades NHLA para la madera aserrada. Los perfiles se fabrican a partir de, por ejemplo, calidades Nº 1 Común o FAS.
