Secado / Secado en secadero

La industria tiene una amplia experiencia en el secado de la madera de aserrada de frondosas. De hecho, ha sido de EE.UU. de donde ha partido gran cantidad de la investigación llevada a cabo en los últimos 30 años referente al secado de las frondosas templadas. Los tiempos de secado pueden variar enormemente dependiendo de los espesores y de las especies. Por ejemplo, una madera verde de 4/4" (25,4 mm) de tulipwood se puede secar en 7-10 días, mientras que 12/4" (76,2 mm) de white oak podrían necesitar 8 meses para secarse en cámara siguiendo después un amplio periodo de secado al aire libre.

Las necesidades económicas obligan a secar, en la mayoría de los casos, la madera para el mercado doméstico junto con la madera destinada a la exportación. Por ello, la madera de exportación estará secada normalmente hasta el contenido de humedad (C.H.) standard del mercado doméstico, que varía entre el 6 % y el 8 %. Los productos más gruesos de algunas especies pueden llegar hasta el 10 % – 12 %. Las especies que presentan mayores dificultades de secado tales como los robles, requieren un presecado al aire o un secado controlado en presecaderos antes del secado en cámara para minimizar sus deformaciones.

Otras especies como el aspen, cottonwood o hackberry son susceptibles de azularse y, por tanto, requieren un secado inmediato tras su aserrado. Las posibles manchas de los rastreles o las sombras, pueden ser un problema en algunas especies, especialmente con el hard maple. La industria estadounidense hace grandes esfuerzos para minimizar estos problemas donde se sabe que existen, empleando para ello técnicas tales como programas de acondicionado o rastreles moldurados.